Cada 20 de julio, Honduras conmemora la muerte del Cacique Lempira, líder indígena lenca que luchó con valentía contra la colonización española en el siglo XVI. Su figura se ha convertido en símbolo de resistencia, dignidad y lucha por los derechos de los pueblos originarios. Esta fecha no solo recuerda su sacrificio, sino que también visibiliza la historia silenciada de los pueblos indígenas en el país, quienes han mantenido vivas sus lenguas, territorios y formas de vida a pesar de siglos de marginación.
Durante todo el mes de julio, diversas comunidades indígenas en Honduras celebran con orgullo su identidad cultural a través de rituales ancestrales, danzas tradicionales, ferias artesanales y espacios de reflexión sobre los derechos indígenas. Es un tiempo para reafirmar la conexión con la tierra, los saberes comunitarios y la espiritualidad heredada de sus ancestros. Estas celebraciones no solo honran a Lempira, sino que fortalecen la unidad y la lucha por el reconocimiento, la autonomía y la justicia para los pueblos originarios del país.
La actividad se hizo en diferentes escuelas y fue organizada por miembros del CC Jóvenes de la Paz.







