En Lagunillas, estado Mérida, los miembros del Círculo de Cooperación (CC) Quinaroes realizaron un ritual de agradecimiento a la tierra en conmemoración del Día Internacional de la Paz. La actividad tuvo como propósito honrar la naturaleza y reconocer la interconexión entre los seres humanos y el entorno, resaltando la importancia de la tierra como fuente de vida, identidad y sustento para las comunidades indígenas.
Durante el ritual, los participantes realizaron ofrendas simbólicas de semillas, flores y frutos autóctonos, acompañadas de cantos, oraciones y ceremonias tradicionales que reflejan la cosmovisión del Pueblo Quinaroa. Cada gesto buscó expresar gratitud por los recursos de la tierra y reafirmar el compromiso de proteger y conservar el medio ambiente como un acto de paz y armonía con la naturaleza.
El encuentro no solo celebró la relación ancestral con la tierra, sino que también promovió la reflexión sobre la paz como un valor integral que abarca la convivencia humana, la sostenibilidad ambiental y la preservación cultural. Este ritual reafirmó la identidad del Pueblo Quinaroa y su rol en la transmisión de prácticas que fortalecen la armonía entre las personas y su entorno natural.




